Hostiles hasta tal punto que un habitante de la superficie jamás podría llegar a imaginar, los laberintos formados por los túneles de la Antípoda Oscura desafían a todos aquellos que se atreven a entrar. Entre ellos están Drizzt Do`Urden y su pantera mágica, Guenhwyvar. Exiliado de Menzoberranzan, la ciudad Drow, Drizzt tiene que luchar para encontrar un nuevo hogar en los interminables laberintos y, además, también ha de defenderse del implacable acoso de su familia, que no le perdona la blasfemia contra la malvada reina Araña. Pero en sus peripecias cuenta con dos amigos que le serán fieles aunque en ello les vaya la vida: en muy honorable capataz, Belwar Dissengulp, y Clark, el Pek.
"A medida que me convertía en una criatura de los túneles desiertos, conseguir los medios para sobrevivir resultó más fácil pero se hizo más difícil en otros aspectos. Adquirí la habilidad y experiencia necesarias para defender mi vida. Era capaz de derrotar casi a todas las criaturas que penetraban en mi territorio, y de escapar o esconderme de los pocos monstruos a los que no podía vencer. De todos modos, no tardé mucho en descubrir al único enemigo invencible del que no me era posible escapar ni esconderme. Me seguía allí donde iba y, cuanto más me alejaba, más cerca la tenía. Mi enemigo era la soledad, el silencio eterno de los túneles en tinieblas. "
Drizzt Do' Urden.